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67ª Comisión de Narcóticos de la ONU: Una madre, oficial de policía y paciente de cannabis habla
Natasha Barz, una dedicada madre de seis hijos, una experimentada oficial de policía en Alemania y una paciente de cannabis, subió al escenario en el evento paralelo durante la 67ª sesión de la Comisión de Narcóticos (CND) para compartir su profunda experiencia personal. Como representante de LEAP Alemania (Law Enforcement Against Prohibition), el testimonio de Natasha arrojó luz sobre el poder transformador del cannabis medicinal y la urgente necesidad de reforma política.
En 2020, la vida de Natasha dio un giro drástico cuando le diagnosticaron cáncer. Soportando la cirugía, la quimioterapia y la radiación, luchó con efectos secundarios debilitantes como la náusea, la fatiga y el dolor neuropático. Sin embargo, el cannabis ofreció esperanza al aliviar sus síntomas y restaurar su calidad de vida. A pesar de enfrentar estigma y discriminación como una paciente de cannabis y usuario, la resistencia y determinación de Natasha brillan a través de su continuo activismo en favor de los derechos de pacientes como ella.
Las experiencias de Natasha subrayan la importancia crítica de priorizar el bienestar de los pacientes y desafiar las leyes y conceptos obsoletos que rodean el cannabis. Como madre, Natasha enfatiza la necesidad de proteger a nuestros seres queridos no de los beneficios medicinales del cannabis, sino de la estigmatización y criminalización injustas asociadas con él.
Partiendo de sus 30 años de experiencia en la aplicación de la ley, Natasha llama a un cambio de paradigma en la política de drogas, abogando por la legalización y regulación responsable del mercado de cannabis. Destaca las deficiencias de las leyes actuales, que no solo no abordan las necesidades de los pacientes, sino que también perpetúan el daño al alimentar el mercado negro y empoderar a la delincuencia organizada.
Como oradora de LEAP Alemania, Natasha urge a los formuladores de políticas a priorizar la educación sobre la criminalización, fomentando una cultura de tolerancia y desestigmatización en torno al uso de cannabis. Llama a las personas a levantar sus voces, desafiar conceptos erróneos y abogar por una política de drogas basada en la justicia, la dignidad y la seguridad.
El conmovedor testimonio de Natasha sirve como un poderoso recordatorio del potencial transformador del cannabis medicinal y la imperativa necesidad de políticas de drogas compasivas y basadas en la evidencia. Mientras se encuentra a la vanguardia del movimiento de reforma, el incansable activismo de Natasha inspira esperanza para un futuro donde los pacientes estén empoderados, el estigma sea desmantelado y la justicia prevalezca.












