Investigación sobre cannabis
El cannabis supera a los cigarrillos: Un cambio en los hábitos de EE. UU.

Como la legalización del cannabis continúa extendiéndose por los Estados Unidos, un cambio silencioso pero profundo se está produciendo en la forma en que los adultos utilizan sustancias. Un nuevo estudio publicado en Addictive Behaviors titulado “Uso y couso de cigarrillos y cannabis entre adultos de EE. UU.: Un examen de la prevalencia y las tendencias durante 2015–2023” revela una tendencia significativa: más estadounidenses se están volviendo hacia el cannabis, ya sea solo o en combinación con cigarrillos, mientras que el uso tradicional de tabaco continúa disminuyendo.
Los hallazgos pintan una imagen matizada del uso de sustancias modernas, una que desafía las narrativas obsoletas sobre quién usa qué y por qué.
Una nación en transición: De tabaco a cannabis
Entre 2015 y 2023, el panorama de cannabis en EE. UU. cambió dramáticamente. Más de la mitad de todos los estados legalizaron el cannabis recreativo para adultos, mientras que otros adoptaron medidas de despenalización o expandieron el acceso médico. Estos cambios coincidieron con una reevaluación cultural del cannabis como un producto de bienestar y una alternativa más segura al alcohol o la nicotina.
Durante el mismo período, el uso de tabaco continuó su declive de varias décadas. Sin embargo, los investigadores notaron que parte de ese espacio estaba siendo ocupado por el uso de cannabis, que ahora es más social y legalmente aceptado que nunca antes.
El estudio analizó datos de la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud (NSDUH), que rastreó el uso de cigarrillos solo, el uso de cannabis solo y el uso combinado (“couso”) entre adultos de EE. UU. de 18 años o más. Los resultados se dividieron en tres períodos: 2015–2019, 2020 y 2021–2023.
Hallazgos clave: El cannabis toma la delantera
Los resultados revelan un cambio claro en los hábitos de uso de sustancias de los estadounidenses:
- El uso de cannabis solo aumentó bruscamente del 3.9% en 2015 al 10.6% en 2023.
- El uso de cigarrillos solo disminuyó del 15.0% en 2015 al 8.8% en 2023.
- El couso de ambos cannabis y cigarrillos permaneció relativamente estable, pero mostró aumentos demográficos específicos, particularmente entre adultos divorciados o separados.
De hecho, para 2021–2023, el uso de cannabis solo superó oficialmente al uso de cigarrillos solo por primera vez en la historia moderna de EE. UU. Entre los adultos jóvenes de 18 a 25 años, el uso de cannabis solo alcanzó un impresionante 18.6%, reflejando cambios en las actitudes y la accesibilidad entre las generaciones más jóvenes.
Curiosamente, el estudio también encontró que el uso de cannabis solo era más común entre grupos socioeconómicamente aventajados, aquellos con ingresos más altos, educación universitaria y seguro de salud privado. Por contraste, el uso de cigarrillos solo permaneció concentrado entre adultos socioeconómicamente desfavorecidos, a menudo correlacionado con menor educación, menor ingreso y falta de seguro.
Estas distinciones sugieren que el uso de cannabis no está reemplazando simplemente al tabaco, sino que está emergiendo como un comportamiento cultural y socioeconómico distintamente diferente.
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| Año | Uso de cannabis solo (%) | Uso de cigarrillos solo (%) | Couso (%) |
|---|---|---|---|
| 2015–2019 | 3.9 | 15.0 | 5.1 |
| 2020 | 7.8 | 10.2 | 5.8 |
| 2021–2023 | 10.6 | 8.8 | 6.0 |
Couso e implicaciones
Mientras que el couso, consumir tanto cannabis como cigarrillos, no aumentó tan bruscamente como el uso de cannabis solo, sigue siendo un área crítica de enfoque. En 2015–2019, el couso era más común entre adultos divorciados (aumentando de 4.9% a 7.2%), y para 2020, era más alto entre adultos divorciados o separados en general.
El couso presenta desafíos únicos para los investigadores de salud, ya que ambas sustancias interactúan de manera diferente en el cuerpo. Por ejemplo, aunque el cannabis no contiene los mismos aditivos carcinógenos que los cigarrillos, fumar cualquier cosa todavía puede irritar los pulmones. Sin embargo, muchos consumidores modernos de cannabis están cambiando hacia vaporización, comestibles, tinturas o productos tópicos, lo que puede reducir algunos de los riesgos respiratorios asociados con la combustión.
Los investigadores concluyeron que la tendencia hacia el uso de cannabis solo y la persistencia del couso exigen mensajes de salud pública actualizados y matizados en lugar de campañas alarmistas. El objetivo no es estigmatizar el cannabis, sino promover un consumo más seguro y una toma de decisiones informada en un panorama legal en evolución.
Por qué el cambio de tabaco a cannabis es importante
La creciente preferencia por el uso de cannabis solo refleja más que cambios en las leyes, marca un giro cultural. El cannabis, que una vez fue un símbolo de contracultura, ahora se entrelaza con el bienestar, la creatividad y incluso la recuperación atlética. A medida que el tabaco desaparece de la favor social, el cannabis parece estar tomando su lugar como una elección normalizada, aunque compleja, de los adultos.
Sin embargo, esta evolución también exige enfoques de salud pública modernizados. Las campañas anti-fumadoras tradicionales, por ejemplo, ya no pueden resonar con adultos jóvenes que ven el cannabis como una planta terapéutica en lugar de un vicio. Los investigadores y los formuladores de políticas deben equilibrar la educación sobre los riesgos potenciales con el respeto por los usos médicos y de bienestar legítimos de la planta.
El papel del CBD en la cesación de la nicotina
Curiosamente, la transición de los cigarrillos al cannabis también puede contener beneficios potenciales para la reducción del daño del tabaco. El cannabidiol (CBD) ha mostrado promesa en investigaciones tempranas como una herramienta para reducir las ansias de nicotina.
La investigación ha encontrado que los inhaladores de CBD redujeron significativamente la cantidad de cigarrillos fumados por los participantes, sin aumentar la ansiedad o los síntomas de abstinencia.
Para los adultos que intentan dejar de fumar, productos basados en CBD como tinturas, gominolas o smokables podrían ofrecer una forma alternativa de manejar las ansias y la ansiedad sin los efectos psicoactivos del THC.
Avanzar: Un llamado a estrategias de salud pública equilibradas
Los autores del estudio de 2025 advierten que, aunque el cannabis puede llevar menos riesgos para la salud que el tabaco, su creciente popularidad todavía requiere un seguimiento cuidadoso. Su conclusión subraya la necesidad de una “estrategia de múltiples frentes” que combine educación pública y acceso a opciones de tratamiento efectivas para aquellos que desarrollan patrones de uso problemáticos.
Sin embargo, los mensajes de prevención deben evolucionar con los tiempos. Demonizar el cannabis, como se hizo con el tabaco décadas atrás, ignora su potencial terapéutico y aliena a los consumidores responsables. En cambio, los investigadores y los formuladores de políticas deben centrarse en la educación precisa, el uso apropiado para la edad y el acceso equitativo a productos seguros.
Conclusión: Lo que esto significa para la salud pública
Los datos más recientes de 2015 a 2023 marcan un cambio definitorio en el uso de sustancias en EE. UU. El uso de cannabis solo ha superado al uso de cigarrillos solo, señalizando una transformación cultural que se extiende más allá de la legalización; se trata de estilo de vida, salud y agencia personal.
Mientras que los expertos en salud pública trabajan para entender este nuevo panorama, una cosa es clara: la conversación sobre el uso de sustancias debe evolucionar. El cannabis no es el próximo tabaco; es una planta compleja, medicinal y multifacética cuyo papel en la sociedad todavía está tomando forma. El desafío ahora radica en guiar esa evolución de manera responsable, con ciencia, compasión y equilibrio.












