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La investigación sobre la ayahuasca revela una mayor diversidad de plantas

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Por qué la identificación de las plantas importa en la investigación sobre la ayahuasca

A menudo se describe la ayahuasca como una combinación de dos plantas amazónicas: una liana y una planta de hojas. Esta explicación es útil, pero puede ocultar una historia botánica mucho más rica. Distintas comunidades reconocen diferentes plantas, variedades y preparaciones, mientras que los investigadores se han centrado en una parte relativamente reducida de esa diversidad.

Una nueva revisión, «Revelar la ayahuasca: estudio exhaustivo de la diversidad botánica y química», examina esta brecha reuniendo literatura histórica, investigación química y especímenes botánicos conservados.1 Aceptado por el Journal of Ethnopharmacology, el artículo ofrece un mensaje constructivo: un mayor conocimiento de las plantas utilizadas podría hacer más fiable la investigación sobre la ayahuasca sin reducir las prácticas tradicionales a una fórmula estandarizada.

La oportunidad parte de una pregunta básica cuya respuesta puede resultar sorprendentemente difícil: cuando dos estudios investigan la ayahuasca, ¿estudian preparaciones comparables?

La ayahuasca es más que una fórmula de dos plantas

La combinación más conocida reúne Banisteriopsis caapi y Psychotria viridis. La liana aporta compuestos llamados betacarbolinas, entre ellos la harmina y la harmalina, mientras que las hojas aportan N,N-dimetiltriptamina, conocida comúnmente como DMT. Otro ingrediente foliar documentado es Diplopterys cabrerana.

Algunas betacarbolinas inhiben la monoaminooxidasa A, una enzima que participa en la degradación de la DMT. Esta interacción ayuda a explicar por qué la preparación combinada puede producir efectos cuando se consume por vía oral. Sin embargo, explicar esta interacción central no describe por completo la composición botánica ni química de la bebida.

La revisión identificó 24 especies de lianas y 13 especies de hojas mencionadas en los informes, además de 80 especies descritas como aditivos ocasionales. Estas cifras representan asociaciones recopiladas de distintas fuentes, no una lista de ingredientes con el mismo grado de verificación ni intercambiables entre sí.

Esta distinción es esencial. Los investigadores evaluaron las pruebas disponibles en lugar de aceptar cada nombre histórico como confirmación. Algunos registros combinaban documentación publicada con especímenes vegetales conservados. Otros se basaban en anotaciones limitadas o carecían de respaldo suficiente.

Qué confirmó realmente la revisión

La siguiente tabla resume las categorías de evidencia de la revisión. «Confirmado históricamente» describe el respaldo a la asociación documentada de un ingrediente con la ayahuasca; no demuestra su seguridad clínica ni sus beneficios terapéuticos.

Categoría de evidencia Especies de lianas Especies de hojas
Confirmado históricamente: literatura y registros de ejemplares testigo 5 4
Asociaciones presuntas: solo registros de ejemplares testigo 10 3
Evidencia insuficiente: excluido 9 6

El resultado es más útil que un titular llamativo sobre decenas de ingredientes. Distingue la documentación establecida de las preguntas que futuras investigaciones pueden resolver.

Por qué los especímenes botánicos importan para la ciencia psicodélica

Un ejemplar botánico testigo es una muestra de referencia conservada y depositada en una colección, como un herbario. Permite que otros investigadores examinen la planta asociada con un estudio y comprueben si se identificó correctamente.

Sin esa referencia, una medición química puede quedar desvinculada de la fuente a la que se atribuye. Si más adelante los investigadores cuestionan la identificación, quizá no dispongan del material original para volver a evaluarla. El nombre de una especie en la sección de métodos no siempre permite resolver esa incertidumbre.

Los nombres tradicionales añaden otra capa de complejidad. La revisión recopiló 119 etnotaxones de B. caapi y dos de P. viridis. Los etnotaxones son categorías reconocidas dentro de sistemas de clasificación tradicionales. No deben contabilizarse como 121 especies científicas adicionales.

Estas clasificaciones pueden preservar distinciones importantes para las comunidades, aunque la taxonomía botánica formal agrupe las plantas. La pregunta productiva es cómo se relacionan esas distinciones con características observables y con la química, no si un sistema de denominación debe sustituir al otro.

Un estudio de 2026 sobre aprendizaje automático y hojas de la liana de ayahuasca exploró si la morfología de las hojas podía recuperar las clasificaciones tradicionales. Sus resultados sugieren que las características foliares contienen señales pertinentes, aunque la coincidencia con las clasificaciones anteriores fue parcial. La tecnología puede contribuir a la investigación, pero eso no convierte una etiqueta automatizada en sustituto de la experiencia botánica ni del conocimiento de las comunidades.

Una mejor documentación podría facilitar la comparación entre estudios sobre la ayahuasca

La revisión es una síntesis narrativa, no un ensayo clínico. No demuestra que una preparación determinada trate la depresión ni que una planta menos estudiada mejore los resultados. Su contribución se sitúa en una etapa previa: identificar qué deben documentar los investigadores antes de establecer comparaciones significativas.

Imaginemos dos estudios hipotéticos que presentan resultados distintos. Ambos denominan ayahuasca a la intervención, pero uno registra la identidad verificada de las plantas y mediciones químicas detalladas, mientras que el otro solo proporciona un nombre común. Las diferencias podrían deberse a los participantes, el entorno, la preparación o la composición. Sin documentación adecuada, resulta más difícil distinguir entre esas posibilidades.

Una forma útil de ampliar la revisión es considerar que cada preparación de investigación necesita un registro que relacione su origen biológico con la composición química medida. Ese registro podría incluir:

  • Identidades verificadas de las plantas y ejemplares de referencia accesibles.
  • Condiciones de preparación y almacenamiento vinculadas al lote analizado.
  • Mediciones químicas de la preparación administrada.
  • Contexto cultural documentado y atribución adecuada.

Esto ayudaría a los investigadores a comprender las diferencias, en lugar de limitarse a promediarlas. La variación puede aportar información cuando se mide y se puede rastrear.

La calidad de la ayahuasca depende de la composición química y de la preparación

La verificación botánica es necesaria, pero no suficiente. Identificar correctamente una planta no garantiza que todas las preparaciones elaboradas con ella tengan el mismo perfil químico.

La revisión describe variaciones en las mediciones de alcaloides publicadas y analiza estudios de almacenamiento en los que los compuestos presentaron distintos patrones de estabilidad. También señala que la investigación química sigue concentrándose en gran medida en B. caapi y P. viridis, por lo que muchas otras plantas asociadas históricamente apenas se han estudiado.

Un estudio de validación publicado recientemente sobre el análisis de compuestos psicodélicos muestra otra parte del conjunto de herramientas en desarrollo. Los investigadores desarrollaron y evaluaron un método analítico para identificar y medir compuestos psicoactivos en materiales botánicos y preparaciones, incluido el té preparado en infusión. Estos métodos permiten caracterizar los productos, pero no demuestran que uno de ellos sea médicamente eficaz.

Quienes siguen el cannabis reconocerán el principio general. La cobertura de MyCannabis sobre cómo el secado del cannabis influye en su calidad química explica cómo el procesamiento puede modificar un producto vegetal después de la cosecha. La analogía pertinente es que tanto la identidad biológica como el historial de producción son importantes. Esto no implica que el cannabis y la ayahuasca compartan la misma farmacología.

En la investigación sobre la ayahuasca, combinar la verificación botánica con análisis químicos podría reducir la incertidumbre sobre lo que recibieron realmente los participantes. Eso permitiría interpretar mejor tanto los resultados alentadores como los decepcionantes.

Estandarizar la investigación sin borrar la diversidad tradicional

La estandarización puede referirse a dos cosas distintas: hacer que todas las preparaciones sean idénticas o uniformar las descripciones y mediciones lo suficiente para comprender las diferencias. La segunda opción ofrece un punto de partida especialmente útil.

Una investigación clínica puede requerir una preparación definida con precisión para responder a una pregunta concreta. Ese requisito no demuestra que todas las ceremonias tradicionales deban utilizar la misma fórmula ni que los resultados del ensayo sean aplicables a todas las bebidas llamadas ayahuasca.

La revisión destaca que las colecciones históricas conservan valiosos conocimientos tradicionales, pero a menudo carecen de detalles sobre quién los aportó, cómo se obtuvieron o si existían acuerdos de consentimiento y reparto de beneficios. Las investigaciones futuras pueden mejorar ese registro mediante una colaboración respetuosa y una atribución más clara.

Esto apunta a un principio importante: preservar un ejemplar y respetar a quienes poseen los conocimientos sobre él deben ser responsabilidades complementarias. La trazabilidad científica mejora cuando se documenta de forma responsable la historia cultural vinculada a una planta.

Una base más sólida para la próxima etapa de la investigación sobre psicodélicos

Un mejor registro de las plantas no responderá a todas las preguntas sobre la ayahuasca. Los resultados también dependen de las personas involucradas y de las circunstancias que rodean la experiencia. Un reportaje reciente de MyCannabis sobre la experiencia de los terapeutas psicodélicos y la confianza de los pacientes muestra por qué una atención fiable exige evaluar los factores humanos junto con las sustancias.

La contribución distintiva de esta revisión es mostrar que la incertidumbre botánica merece una atención similar. El nombre de una bebida conocida puede ocultar diferencias relevantes para la investigación, mientras que los registros históricos pueden señalar preguntas que los métodos analíticos modernos están ahora mejor preparados para investigar.

Por tanto, el siguiente paso prometedor es concreto: relacionar plantas verificadas, preparaciones analizadas, métodos transparentes y alianzas respetuosas con las comunidades. Esa base podría ayudar a los investigadores a aprender más de la diversidad de la ayahuasca y a formular conclusiones más precisas sobre la preparación, la población y el contexto a los que realmente se refieren.

Referencias:

1 Saavedra-Saenz, Y. C., e Silva, M. S., Estrada Semprun, O. E., Silveira, D., Gomes, S. M., Biazatti, S. C., & de Oliveira, R. C. (2026). Revelación de la ayahuasca: estudio exhaustivo de la diversidad botánica y química. Journal of Ethnopharmacology, artículo 122404. Publicación anticipada en línea. https://doi.org/10.1016/j.jep.2026.122404

Patricia es una persona amante del baile y loca por los animales con una pasión por dar a conocer los increíbles beneficios del CBD. Cuando no está ocupada bailando al ritmo de sus melodías favoritas, puedes encontrarla investigando todas las formas en que el CBD puede mejorar nuestras vidas.