Investigación sobre cannabis
Un estudio revela que el CBD aumenta la motivación sexual en ratas macho

¿Podría el CBD influir en el deseo sexual sin producir los efectos de intoxicación asociados al THC? Un nuevo estudio en animales ofrece motivos para investigar esa posibilidad y, al mismo tiempo, muestra por qué es poco probable que la respuesta se reduzca simplemente a tomar más cannabidiol.
Los investigadores observaron que el CBD por vía oral aumentaba ciertos indicadores de motivación sexual en ratas macho y que, con una dosis concreta, revertía la inhibición sexual temporal que aparece después de aparearse hasta alcanzar la saciedad. Además, dos semanas de tratamiento diario no produjeron ningún deterioro detectable en las conductas sexuales evaluadas en machos sexualmente activos.
Los resultados no demuestran que el CBD sea un tratamiento para la falta de libido en las personas. Sin embargo, apuntan a una línea de investigación más útil que la pregunta general de si el cannabis mejora las relaciones sexuales: identificar qué componente de la función sexual podría responder, en qué condiciones y dentro de qué intervalo de dosis.
Qué descubrió el estudio sobre el CBD y la motivación sexual
El estudio aceptado para su publicación en Neuroscience1, a cargo de Gabriela Rodríguez-Manzo, Ana Canseco-Alba y Jorge Rojas-Hernández, examinó ratas macho con experiencia sexual en dos condiciones. Algunas eran sexualmente activas, mientras que otras se habían apareado hasta alcanzar la saciedad y habían entrado en un periodo de menor respuesta sexual.
Esta distinción es importante. Evaluar únicamente animales sexualmente activos podría revelar si el CBD altera la conducta normal, pero quizá no permitiría detectar efectos que se manifiestan cuando la motivación está inhibida. Cada grupo experimental estaba formado por ocho machos.
Los investigadores administraron CBD disuelto en aceite de triglicéridos de cadena media directamente en el estómago, 60 minutos antes de las pruebas. Los animales del grupo de control recibieron el aceite portador. El equipo registró conductas como la monta, la penetración y la eyaculación, así como el tiempo que tardaban en iniciar la actividad sexual.
En los machos sexualmente activos, 15 mg/kg de CBD redujeron el tiempo que tardaban en iniciar la monta y la penetración. En cambio, con 90 mg/kg, esos tiempos aumentaron. Por lo tanto, la respuesta variaba según la dosis.
El resultado más claro se observó en las ratas sexualmente saciadas que recibieron 30 mg/kg. Los ocho montaron, lograron la penetración y eyacularon, mientras que siete reanudaron el apareamiento después de eyacular. Estas respuestas fueron significativamente más frecuentes que en el grupo de control correspondiente.
| Condición experimental | Tratamiento con CBD | Principal resultado |
|---|---|---|
| Machos sexualmente activos | Una sola dosis de 15 mg/kg | Menos tiempo hasta la monta y la penetración |
| Machos sexualmente activos | Una sola dosis de 90 mg/kg | Más tiempo hasta la monta y la penetración |
| Machos sexualmente saciados | Una sola dosis de 30 mg/kg | Los ocho eyacularon; siete reanudaron el apareamiento |
| Machos sexualmente activos | 15 o 60 mg/kg diarios durante 14 días | No se detectó deterioro en las conductas sexuales evaluadas |
La motivación sexual no es lo mismo que el desempeño sexual
Un aspecto valioso de esta investigación es que intenta distinguir la motivación de los mecanismos del apareamiento. Iniciar la actividad sexual antes puede ser indicio de una mayor motivación, pero esa observación por sí sola no explica por qué un animal se acerca a una pareja.
Por eso, los investigadores utilizaron una prueba independiente de motivación sexual. Las ratas macho podían explorar zonas cercanas a una hembra sexualmente receptiva o a otro macho; unas barreras físicas impedían el apareamiento. Esto permitió al equipo evaluar la atracción sin depender exclusivamente de la conducta copulatoria.
En los machos sexualmente saciados, el CBD aumentó la preferencia por la hembra con la dosis eficaz de 30 mg/kg. Las pruebas de actividad locomotora no detectaron cambios significativos en el movimiento espontáneo con las dosis evaluadas, por lo que un aumento general de la actividad física resulta una explicación menos convincente.
Estos resultados respaldan una interpretación relacionada con la motivación, aunque no miden directamente el deseo humano. Que una rata se acerque a una hembra receptiva no permite reflejar la experiencia de atracción, placer, angustia o satisfacción en una relación de una persona.
Esta distinción podría mejorar futuras investigaciones clínicas. El deseo, la erección, el orgasmo, el dolor y la satisfacción están relacionados, pero son resultados distintos. No debería afirmarse automáticamente que un tratamiento que influye en uno mejora todos los demás.
Por qué una mayor cantidad de CBD quizá no dé mejores resultados
El patrón de respuesta a las dosis observado en el estudio es especialmente relevante en un mercado donde un mayor número de miligramos puede parecer sinónimo de más eficacia.
En los animales sexualmente saciados, la respuesta general más intensa se produjo con 30 mg/kg. La dosis más baja no revirtió significativamente la inhibición, mientras que 60 mg/kg aumentó significativamente la monta, pero no produjo una recuperación general igual de amplia. En los animales sexualmente activos, la dosis más alta evaluada retrasó el inicio de la actividad sexual.
Esto sugiere que tanto el estado inicial del animal como la cantidad administrada influyeron en el resultado. También significa que ningún nivel de dosis resultó beneficioso de forma universal en todos los experimentos.
La absorción podría formar parte del tratamiento
Estas dosis administradas a ratas no son instrucciones para el consumo humano. Las diferencias entre especies, el metabolismo, la formulación y la exposición impiden convertirlas directamente en una porción recomendada de aceite de CBD comercial.
MyCannabis analizó recientemente la absorción del CBD y las tecnologías emergentes de administración. Ese trabajo destaca un desafío relacionado: la cantidad ingerida y la cantidad que llega a la circulación son mediciones distintas.
Si finalmente se demuestra que el CBD es útil para una afección sexual concreta, la regularidad de la exposición podría importar tanto como la cantidad indicada en el envase. En ese caso, la investigación sobre formulaciones tendría un propósito clínico: ayudar a los investigadores a reproducir una respuesta eficaz, en lugar de limitarse a aumentar la absorción.
¿Qué podría explicar los efectos del CBD sobre el deseo?
Los autores analizan varias vías biológicas posibles, pero sus experimentos no determinaron qué mecanismo causó los cambios conductuales.
Una posibilidad tiene que ver con la anandamida, una molécula de señalización producida por el sistema endocannabinoide del organismo. Los investigadores plantean que el CBD podría influir en su disponibilidad mediante efectos relacionados con la hidrolasa de amidas de ácidos grasos, una enzima que descompone la anandamida.
En investigaciones anteriores con animales, el grupo observó efectos de la anandamida sobre la conducta sexual que dependían de la dosis y se parecían en parte a la respuesta al CBD. Esa similitud aporta una hipótesis que vale la pena comprobar, pero no demuestra que ambos compartan un mecanismo.
El CBD también interactúa con varios otros sistemas de señalización. En futuros experimentos, se podrían bloquear selectivamente las vías candidatas para determinar cuáles son necesarias para los efectos observados. Comprender ese mecanismo podría ayudar a explicar por qué las respuestas diferían entre los animales sexualmente activos y los inhibidos sexualmente.
Cómo encaja esto en la investigación sobre salud sexual humana
La investigación sobre cannabinoides ya va más allá de la motivación sexual masculina. MyCannabis ha abordado la investigación sobre cannabis relacionada con las dificultades para alcanzar el orgasmo en mujeres, otro ámbito en el que es esencial distinguir los síntomas específicos de la satisfacción sexual general.
Un ensayo aleatorizado de 2025 sobre CBD tópico combinado con mirceno investigó la vestibulodinia, una afección que causa dolor alrededor de la entrada de la vagina. Esa investigación abordó un problema diferente, utilizó otra vía de administración y combinó el CBD con otro compuesto. No permite validar el CBD oral para el bajo deseo sexual, pero ilustra por qué la investigación sobre cannabinoides y salud sexual necesita plantear preguntas específicas para cada afección.
La fertilidad también requiere pruebas propias. Un estudio de laboratorio de 2025 sobre cannabinoides y espermatozoides humanos observó que el THC y el CBD afectaban la señalización del calcio relacionada con los canales CatSper. Los autores destacaron que se necesitan más estudios para determinar las consecuencias para la fertilidad.
Ni los resultados de laboratorio sobre espermatozoides ni la conducta de apareamiento de las ratas permiten establecer cuáles son los resultados reproductivos en condiciones reales. En conjunto, refuerzan la necesidad de medir por separado la motivación, la función sexual y la fertilidad.
Qué deben determinar los próximos ensayos sobre el CBD
El siguiente paso útil sería realizar estudios en personas cuidadosamente diseñados y centrados en quienes tengan una preocupación claramente definida, en lugar de preguntar a la población general si el CBD mejora las relaciones sexuales.
Entre las preguntas importantes figuran las siguientes:
- ¿Una formulación estandarizada de CBD mejora el deseo en comparación con un placebo?
- ¿Dependen los posibles beneficios de la dosis, el momento de administración o la causa subyacente del bajo deseo?
- ¿Son importantes para los participantes las mejoras observadas y qué efectos adversos se producen?
El tratamiento de dos semanas en ratas aporta un indicio tranquilizador, aunque limitado: los investigadores no detectaron alteraciones de la conducta sexual en los machos sexualmente activos estudiados. No demuestra la seguridad a largo plazo, los efectos en las hembras, los resultados en materia de fertilidad ni la seguridad en animales con disfunciones preexistentes.
Para quienes comparan los productos disponibles, la guía de compra de aceites y tinturas de CBD de MyCannabis explica la concentración, los perfiles de cannabinoides y la documentación de los lotes. Estas diferencias ayudan a identificar el contenido de un producto, pero no permiten demostrar que trate la libido baja ni que reproduzca la preparación experimental.
Un rumbo más preciso para la investigación sobre el CBD
El avance alentador en este caso es una línea de investigación que puede ponerse a prueba. El CBD afectó la motivación sexual en un modelo animal controlado, y la respuesta dependió tanto de la dosis como del estado sexual inicial.
Esto ofrece a los investigadores un punto de partida más concreto para explorar si existe un efecto similar en las personas. Para avanzar, habría que identificar quiénes podrían beneficiarse, medir los resultados que les importan y establecer una formulación reproducible. Este estudio hace progresar la investigación sin resolver la cuestión clínica.
Referencias:
1 Rodríguez-Manzo, G., Canseco-Alba, A. y Rojas-Hernández, J. (2026). Efectos prosexuales del cannabidiol en ratas macho sexualmente activas e inhibidas sexualmente. Neuroscience. Publicación anticipada en línea. https://doi.org/10.1016/j.neuroscience.2026.10.029












