Cultivo 101
¿Dónde crece la marihuana de forma natural en la naturaleza?

Si tienes una pasión por buscar flores y hierbas indígenas, es posible que también te preguntes dónde crece la marihuana en la naturaleza. Los expertos creen que la marihuana se originó en el Asia central y meridional y se ha extendido a diversas partes del mundo a través de la intervención humana. Con el tiempo, diferentes cepas se han adaptado a diversas condiciones climáticas, lo que ha dado como resultado la existencia de numerosas cepas de cannabis silvestres.
Estas cepas de cannabis que crecen de forma natural se conocen como cepas landrace, cada una con preferencias únicas en cuanto a altitud, latitud y niveles de humedad. Exploraremos las diferentes regiones climáticas donde la marihuana prospera en la naturaleza:
Regiones tropicales
Los climas tropicales, incluyendo sabanas y bosques tropicales, proporcionan condiciones ideales para que muchos tipos de marihuana prosperen en la naturaleza. Cepas como Malawi (cepa landrace de Malawi) y Lamb’s Bread (cepa landrace de Jamaica) prosperan en estas áreas debido a la alta humedad, el calor, las lluvias regulares, así como los inviernos suaves y la abundante luz solar, lo que permite una temporada de crecimiento prolongada.
Regiones templadas
También conocidas como climas subtropicales o marinos, las regiones templadas ofrecen condiciones climáticas más moderadas adecuadas para cepas de cannabis como Swazi Gold (cepa landrace de Swazilandia) y Lebanese Red (cepa landrace del Líbano). Estas cepas se desarrollan bien en áreas con un clima mediterráneo cálido moderado.
Regiones áridas
Las cepas de cannabis que crecen en estepas y desiertos de regiones con clima árido son a menudo resistentes y robustas, como Sinai (cepa landrace de Egipto) y Afghani (cepa landrace de Afganistán). Estas cepas se han adaptado a condiciones áridas y ventosas y deben enfrentar fluctuaciones significativas de temperatura entre el día y la noche.
Regiones continentales
Las regiones continentales experimentan inviernos fríos y secos, y veranos cálidos y húmedos. Las cepas de marihuana que crecen en la naturaleza en estas áreas, como Swiss Sativa (cepa landrace de Suiza) y Nepalese (cepa landrace de Nepal), han desarrollado la capacidad de tolerar las condiciones variables a lo largo del año. A diferencia de otros entornos, las regiones continentales carecen de grandes masas de agua como océanos y mares para moderar las temperaturas.
Cannabis Ruderalis
Cannabis Ruderalis es un tipo de hierba silvestre que se encuentra principalmente en Europa. No se clasifica como sativa ni como cannabis índica y contiene niveles bajos de THC y cantidades moderadas de CBD. Debido a su bajo contenido de THC, rara vez se utiliza para fines recreativos, ya que no induce el típico efecto de la marihuana. Sin embargo, se ha utilizado históricamente como tratamiento para la depresión por parte de la gente mongola y rusa.
Buscar hierba silvestre
Los meses de otoño se consideran el mejor momento para buscar hierba silvestre, ya que las plantas alcanzan la madurez y los brotes están en su punto más grande y potente. Es esencial tener en cuenta que la cannabis silvestre es generalmente menos potente que la marihuana cultivada en condiciones óptimas. En los EE. UU., el Medio Oeste, particularmente áreas de Indiana, Minnesota, Nebraska, Oklahoma y Missouri, es conocido por tener áreas exuberantes con hierba de cuneta.
La ley y la hierba silvestre
Aunque encontrar y disfrutar de la hierba silvestre puede ser tentador, es crucial entender las implicaciones legales, especialmente en áreas donde la marihuana es ilegal. La posesión o el consumo de hierba silvestre puede llevar a cargos y penas, dependiendo de la jurisdicción local. Afirmar que la hierba silvestre encontrada en tu propiedad no es cultivada puede no ser una defensa infalible, y intentar hacerlo puede llevar a consecuencias legales.
En conclusión, aunque las cepas de cannabis silvestres se pueden encontrar en diversas regiones de todo el mundo, es esencial considerar las implicaciones legales y ejercer precaución al explorar estos hábitats naturales.












