Investigación sobre cannabis
¿Podría el uso frecuente de cannabis interrumpir el sistema de estrés del cuerpo?

El cannabis suele asociarse con la relajación. Para algunas personas, consumir cannabis puede, temporalmente, hacer que las situaciones estresantes parezcan más manejables, calmar los pensamientos acelerados o proporcionar una sensación subjetiva de alivio. Pero, ¿qué ocurre bajo esa sensación de calma?
Un área creciente de la investigación sobre el cannabis está mirando más allá de cómo se siente la gente después de consumirlo y examinando cómo el uso frecuente puede interactuar con los sistemas biológicos de estrés del cuerpo. Un sistema que recibe especial atención es el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal (HPA), una red compleja que ayuda al organismo a responder al estrés.
Un estudio emergente1 que involucró a adultos que consumen cannabis con frecuencia ofrece una pieza intrigante de ese rompecabezas. Los investigadores no encontraron exactamente lo que esperaban al examinar la respuesta matutina de cortisol del cuerpo. En su lugar, descubrieron una señal diferente que podría estar más estrechamente relacionada con el consumo problemático de cannabis.
Cómo se relacionan el cannabis y el estrés
Estrés y cannabis tienen una relación complicada. El estrés puede contribuir al consumo de cannabis, particularmente cuando las personas lo usan como una forma de afrontarlo. Al mismo tiempo, el consumo frecuente de cannabis puede influir en los sistemas de respuesta al estrés del cuerpo a largo plazo. La relación no es necesariamente unidireccional. Una persona que experimenta un estrés significativo puede recurrir al cannabis con mayor frecuencia, mientras que los patrones de consumo de cannabis podrían interactuar potencialmente con la forma en que el cuerpo responde al estrés con el tiempo.
Cortisol brinda a los investigadores una forma de estudiar esta relación. A menudo llamado la “hormona del estrés” del cuerpo, el cortisol se produce mediante la actividad del eje HPA. El cortisol sigue naturalmente un ritmo diario, con niveles que varían a lo largo del día. Un período particularmente interesante es inmediatamente después de despertarse.
¿Qué es la respuesta de cortisol al despertar?
La respuesta de cortisol al despertar, o CAR, se refiere al aumento de cortisol que típicamente ocurre durante la primera parte de la mañana después de que una persona se despierta. Los investigadores pueden estimar esta respuesta midiendo el cortisol poco después del despertar y nuevamente aproximadamente 30 minutos después. El CAR es útil porque brinda una ventana a la actividad del eje HPA y a cómo el cuerpo se prepara para enfrentar las exigencias del día.
Investigaciones previas han sugerido que el consumo frecuente de cannabis puede estar asociado con cambios en este patrón matutino de cortisol. Eso planteó una pregunta importante: ¿Los adultos que consumen cannabis con frecuencia mostrarían una respuesta de cortisol al despertar diferente a la de personas que consumen poco o nada de cannabis?
Los investigadores se propusieron investigar esa cuestión mientras también examinaban si las experiencias subjetivas de estrés de las personas coincidían con sus niveles biológicos de cortisol.
Qué encontró el estudio del cortisol y el cannabis
El estudio incluyó a 82 adultos: 39 personas que usaban cannabis con frecuencia y 43 controles sanos. El grupo de uso frecuente se definió como aquel que consumía cannabis al menos tres días por semana durante el año anterior, con consumo de cannabis durante el mes previo. Los participantes recolectaron muestras de saliva en dos días laborables consecutivos. Las muestras se tomaron al despertarse, aproximadamente 30 minutos después, y nuevamente por la noche. Los participantes también informaron sus niveles subjetivos de estrés.
Los investigadores esperaban que los consumidores frecuentes de cannabis pudieran presentar una respuesta de cortisol al despertar atenuada en comparación con el grupo de control, pero eso no fue lo que encontraron. No hubo una diferencia estadísticamente significativa en la respuesta de cortisol al despertar entre los dos grupos. Sin embargo, el hallazgo más interesante surgió del punto de partida.
Los usuarios frecuentes de cannabis tenían mayor cortisol matutino
Aunque el aumento de cortisol no fue significativamente diferente, las personas que consumían cannabis con frecuencia tenían niveles de cortisol más altos en el momento del despertar que los controles sanos. El estrés subjetivo también se asoció positivamente con el cortisol al despertar, lo que significa que las personas que reportaban mayor estrés tendían a tener niveles más altos de cortisol en ese momento.
Sin embargo, los investigadores hallaron otra conexión que podría ser aún más importante. Un mayor cortisol al despertar entre los usuarios frecuentes de cannabis se asoció significativamente con consecuencias relacionadas con el cannabis. El análisis encontró una relación positiva entre el cortisol al despertar y las puntuaciones que reflejan consecuencias asociadas al consumo de cannabis, mientras que el número de días de consumo no fue la relación clave resaltada por el hallazgo. Esa distinción podría cambiar la forma en que los investigadores piensan sobre el cannabis y la regulación del estrés.
La frecuencia de consumo de cannabis puede no contar toda la historia
Puede ser tentador asumir que consumir cannabis con mayor frecuencia implica automáticamente una mayor alteración biológica. Sin embargo, el estudio sugiere que la relación puede ser más compleja. Los investigadores encontraron que el cortisol elevado al despertar se correlacionaba con consecuencias relacionadas con el cannabis, en lugar de representar simplemente una medida de cuán frecuentemente alguien consumía cannabis.
Eso plantea una posibilidad importante, ya que los patrones problemáticos de consumo de cannabis pueden ser más relevantes para los cambios en el sistema de estrés que la frecuencia por sí sola. Por ejemplo, una persona puede consumir cannabis frecuentemente sin experimentar necesariamente problemas significativos relacionados con el cannabis, mientras que otra puede desarrollar consecuencias que indican que su relación con el cannabis se está volviendo más difícil o disruptiva. Los hallazgos no establecen necesariamente que el consumo problemático de cannabis cause un mayor cortisol, pero sí muestran una asociación que merece investigación adicional.
¿Altera permanentemente el cannabis el cortisol?
Según este estudio, no podemos afirmar de manera definitiva que el cannabis altere permanentemente el cortisol. Esta es una de las distinciones más importantes al interpretar los hallazgos. Un mayor cortisol al despertar es una señal biológica potencial, no evidencia de que el cannabis haya dañado permanentemente el sistema de estrés de una persona.
El estudio fue observacional, lo que significa que los investigadores midieron los patrones de consumo de cannabis, el estrés y el cortisol, en lugar de asignar a los participantes a consumir cannabis y luego observar si su cortisol cambiaba. En consecuencia, los hallazgos no pueden establecer causalidad.
También es posible que diferencias preexistentes en la regulación del estrés contribuyan al consumo de cannabis, que el consumo de cannabis contribuya a cambios en la fisiología del estrés, o que ambos procesos se influyan mutuamente. Se necesitarán estudios futuros para determinar si estas diferencias en el sistema de estrés existían antes del consumo frecuente de cannabis o se desarrollaron después de él.
El cortisol no es una prueba de consumo de cannabis
El hallazgo tampoco debe interpretarse como que un nivel elevado de cortisol matutino pueda diagnosticar el consumo problemático de cannabis. El cortisol varía naturalmente entre individuos y puede ser influenciado por numerosos factores. Una única medición elevada no establece que alguien tenga un problema relacionado con el cannabis, ni demuestra que el cannabis haya causado la elevación.
En cambio, los investigadores sugieren que el cortisol al despertar podría servir potencialmente como un marcador neurobiológico que vale la pena investigar en el contexto del consumo problemático de cannabis. Esa es una conclusión mucho más cautelosa y científicamente adecuada.
Por qué importan estos hallazgos
El estudio añade otra capa al panorama cada vez más complejo del cannabis y el estrés. En lugar de mostrar que los usuarios frecuentes de cannabis simplemente tienen una respuesta diferente del cortisol matutino, la investigación sugiere que el nivel basal de cortisol del cuerpo al despertar puede contener información sobre las consecuencias relacionadas con el cannabis.
Curiosamente, los hallazgos tampoco replicaron investigaciones anteriores que sugerían que los usuarios frecuentes de cannabis tienen una respuesta de cortisol al despertar atenuada. Esa diferencia destaca cuánto queda por aprender sobre el cannabis, la fisiología del estrés y los factores que pueden influir en los resultados de los estudios. La investigación futura podría ayudar a determinar si el cortisol elevado al despertar es una consecuencia del consumo problemático de cannabis, una vulnerabilidad preexistente que contribuye al consumo problemático, o parte de una relación bidireccional entre el estrés y el cannabis.
Por ahora, el mensaje no es que el consumo de cannabis dañe permanentemente el sistema de estrés del cuerpo. En cambio, la investigación apunta a una pregunta más matizada: ¿podría la forma en que una persona consume cannabis, y las consecuencias asociadas a ese consumo, importar más que la frecuencia sola en lo que respecta a la biología del estrés? Esa cuestión podría volverse cada vez más importante a medida que los investigadores continúen explorando cómo el cannabis interactúa con el sistema natural de respuesta al estrés del cuerpo.
Referencias:
1. https://publications.sciences.ucf.edu/cannabis/index.php/Cannabis/article/view/390












