Investigación sobre cannabis
Uso de cannabis prenatal y resultados neonatales: lo que revela la investigación más reciente

En las últimas dos décadas, la tasa de uso de cannabis durante el embarazo se ha más que duplicado, convirtiéndolo en la sustancia ilegal federal más comúnmente utilizada durante el embarazo. A medida que el uso de cannabis se vuelve cada vez más mainstream y las estadísticas de uso de madres embarazadas aumentan, una pregunta crítica y compleja sigue generando debate: ¿Cuáles son los posibles efectos del uso de cannabis durante el embarazo en la salud neonatal? Para algunas mujeres embarazadas, el cannabis ofrece alivio para la náusea, la ansiedad o el dolor crónico. Sin embargo, la creciente evidencia científica advierte que esta elección puede conllevar riesgos no deseados para el feto en desarrollo.
Hallazgos clave: El impacto del cannabis prenatal
El estudio1, Uso de cannabis prenatal y resultados neonatales: una revisión sistemática y metanálisis, ofrece la visión más detallada hasta la fecha sobre el embarazo y el uso de cannabis. A partir de datos que abarcan más de 21 millones de embarazos en 51 estudios, esta revisión sistemática y metanálisis proporciona información sobre cómo la exposición prenatal al cannabis puede afectar cuatro resultados neonatales importantes.
Después de ajustar por factores de confusión como el uso de tabaco, los investigadores encontraron que el uso de cannabis prenatal se asoció con un mayor riesgo de varios resultados adversos:
- Peso al nacer bajo (PBN)
- Parto prematuro (PP)
- Pequeño para la edad gestacional (PEG)
- Mortalidad perinatal
La fuerza de la evidencia se calificó como moderada para PBN, PP y PEG, y baja para la mortalidad perinatal. Además, se observó una relación dosis-respuesta, ya que el uso de cannabis autoinformado más pesado se asoció con riesgos aún mayores.
Interpretación de los hallazgos: Un análisis más detallado de las limitaciones
Si bien los hallazgos plantean preocupación, es crucial interpretarlos dentro del contexto de varias limitaciones significativas, que incluyen:
Datos observacionales y causalidad
Todos los estudios incluidos fueron observacionales. A diferencia de los ensayos controlados aleatorios (que son poco éticos en este contexto en la actualidad), los estudios observacionales no pueden establecer definitivamente la causa y el efecto. Las asociaciones pueden estar influenciadas por variables de confusión no medidas o residuales.
Uso de cannabis autoinformado
Muchos estudios se basaron en el uso de cannabis autoinformado, que es propenso a la subnotificación debido al estigma, el miedo a las represalias legales o el sesgo de recuerdo. Esta subestimación podría sesgar las evaluaciones de la exposición. Además, la madre embarazada podría subinformar el uso de factores de confusión, incluido el tabaco y el alcohol.
Variabilidad en la medición de la exposición
No hubo una medición consistente de la exposición al cannabis en los estudios. Las diferencias en frecuencia, dosis, momento (por ejemplo, primer vs. tercer trimestre) y potencia a menudo no se tuvieron en cuenta, lo que dificultó determinar las relaciones dosis-respuesta.
Confusión por otros factores
Aunque el estudio ajustó por el uso de tabaco, muchos otros factores de confusión potenciales, como el uso de alcohol, otras drogas, estatus socioeconómico, exposiciones ambientales, dieta materna, estrés crónico y acceso a la atención prenatal, se midieron de manera inconsistente o no se controlaron. Estos factores afectan de forma independiente los resultados neonatales y pueden explicar parcial o totalmente las asociaciones observadas.
Heterogeneidad del estudio
Las diferencias en el diseño del estudio, las poblaciones, las regiones geográficas y las definiciones de los resultados introducen variabilidad, lo que limita la precisión y la generalización de las estimaciones agrupadas.
Camino hacia adelante: la necesidad de investigación rigurosa
Entender el impacto real del uso de cannabis prenatal requiere datos precisos y confiables. Si los factores de confusión como la nutrición, los tóxicos ambientales, el estrés materno y el uso concurrente de sustancias no se tienen en cuenta por completo, es imposible aislar la contribución específica del cannabis. Por ejemplo, las personas de bajos ingresos pueden experimentar mayor estrés, peor dieta y mayor exposición a contaminantes, todos los cuales pueden contribuir al bajo peso al nacer o al parto prematuro, independientemente del uso de cannabis.
Sin mediciones de exposición precisas (por ejemplo, verificación biológica a través de análisis de orina o sangre), definiciones estandarizadas y un ajuste exhaustivo por estos factores de confusión, los hallazgos actuales deben interpretarse con cautela. Atribuir el riesgo únicamente al cannabis sin considerar los factores de salud materna más amplios risks simplificar en exceso un tema extremadamente complejo.
Para determinar con mayor precisión los riesgos asociados con el uso de cannabis prenatal, los estudios futuros deben:
- Utilizar marcadores biológicos para verificar la exposición al cannabis y reducir la dependencia de la autoinformación.
- Estandarizar las mediciones de exposición (incluyendo dosis, frecuencia, potencia y momento durante el embarazo).
- Controlar una gama más amplia de factores de confusión, como la nutrición materna, las exposiciones ambientales, el estrés psicológico y el uso de otras sustancias.
- Emplear diseños prospectivos y longitudinales que sigan a los individuos a lo largo del tiempo para establecer relaciones temporales.
- Realizar análisis de subgrupos para explorar cómo los efectos pueden variar según factores demográficos.
Pensamientos finales
La revisión sistemática destaca asociaciones preocupantes entre el uso de cannabis prenatal y resultados neonatales adversos. Si bien estos hallazgos son importantes, deben interpretarse con cautela debido a varias limitaciones, incluyendo la dependencia de estudios observacionales, datos autoinformados y un control incompleto para factores de confusión potenciales.
Estos desafíos subrayan la necesidad urgente de investigación clínica más rigurosa. Sin estudios controlados y bien diseñados, es difícil sacar conclusiones claras sobre el riesgo específico que el cannabis puede representar durante el embarazo. Como resultado, tanto los pacientes como los proveedores de atención médica se quedan sin la guía concreta y basada en la evidencia necesaria para tomar decisiones completamente informadas.
Mientras que los proveedores de atención médica deben seguir aconsejando precaución con respecto al uso de cannabis durante el embarazo, también deben reconocer la complejidad de la evidencia existente. Al mismo tiempo, la comunidad de investigación debe priorizar estudios más precisos y controlados para comprender mejor los riesgos específicos y desenredar los efectos del cannabis de otros factores maternos y ambientales.
Mejorar la calidad y la precisión de la investigación en este área es esencial. Al generar datos más claros y definitivos, podemos comprender mejor los efectos del cannabis en la salud materna y fetal, y ofrecer orientación que se base en la ciencia. Al avanzar en la calidad y la precisión de la investigación, podemos avanzar hacia una orientación basada en la evidencia que proteja la salud materna y infantil.
Estudios referenciados:
1. Lo JOAyers CKYeddala S, et al. Uso de cannabis prenatal y resultados neonatales: Una revisión sistemática y metanálisis. JAMA Pediatr. Publicado en línea el 05 de mayo de 2025. doi:10.1001/jamapediatrics.2025.0689












