Investigación sobre cannabis
Cannabis de mediana edad: La frecuencia se relaciona con el riesgo de trastorno por uso de cannabis

A medida que el uso de cannabis se vuelve más común entre los adultos mayores de 40 años, los investigadores están prestando más atención a cómo el uso a largo plazo y frecuente puede afectar la salud y el riesgo de dependencia. Un estudio publicado en Drug and Alcohol Dependence está planteando preguntas sobre el trastorno por uso de cannabis (CUD) entre adultos de mediana edad, particularmente aquellos que usan cannabis con frecuencia por razones médicas.
Al principio, los hallazgos pueden sonar alarmantes. El estudio informó que los adultos de 40 a 60 años que usaban cannabis médicamente tenían más probabilidades de informar síntomas asociados con el trastorno por uso de cannabis que aquellos que usaban cannabis solo recreativamente. Sin embargo, al igual que muchos estudios relacionados con el cannabis, la historia completa es mucho más matizada de lo que sugieren los titulares.
Entender qué es realmente el trastorno por uso de cannabis, cómo se mide y por qué la frecuencia de uso es importante es esencial antes de sacar conclusiones. Analicemos el estudio y veamos más a fondo sus hallazgos.
¿Qué es el trastorno por uso de cannabis (CUD)?
El trastorno por uso de cannabis es un diagnóstico médico utilizado cuando el consumo de cannabis de una persona comienza a afectar negativamente su vida diaria, relaciones, responsabilidades o su capacidad para controlar el uso. Es importante destacar que tener uno o dos síntomas no significa automáticamente que alguien tenga CUD. Hay un espectro que va desde leve a grave, y muchos síntomas pueden superponerse con patrones normales vistos en el uso médico o terapéutico regular de cannabis.
Según las pautas de diagnóstico, los síntomas de CUD pueden incluir:
- Usar más cannabis de lo que se pretendía
- Dificultad para reducir el uso a pesar de querer hacerlo
- Antojos o fuertes impulsos de usar cannabis
- Pasar demasiado tiempo obteniendo o usando cannabis
- Continuar usando a pesar de problemas sociales o de salud
- Reducir la participación en actividades importantes
- Desarrollar tolerancia, lo que significa que se necesita más cannabis para lograr el mismo efecto
- Experimentar síntomas de abstinencia después de dejar de usar
La tolerancia es particularmente importante en esta conversación porque el estudio encontró que fue uno de los síntomas más comúnmente informados entre adultos mayores y mujeres en particular que usan cannabis médicamente. Sin embargo, la tolerancia sola no necesariamente indica un uso problemático. Muchos medicamentos, incluyendo cafeína, antidepresivos, opioides y medicamentos para dormir, pueden producir tolerancia con el tiempo. Para los pacientes de cannabis médico que manejan dolor crónico, insomnio u otras afecciones a largo plazo, la tolerancia aumentada puede simplemente reflejar un uso terapéutico consistente en lugar de CUD.
La investigación detrás de los titulares
El estudio1, titulado Riesgo de trastorno por uso de cannabis entre adultos de mediana edad que informan uso médico y no médico de cannabis, 2019–2024, analizó datos de 5,454 adultos estadounidenses entre las edades de 40 y 60 que informaron uso de cannabis en el último año.
Los investigadores utilizaron datos del estudio de seguimiento a largo plazo Monitoring the Future y examinaron cómo el uso de cannabis médico, la frecuencia de cannabis y los síntomas de CUD estaban conectados. Entre todos los usuarios de cannabis encuestados:
- 23.9% informaron al menos un síntoma de CUD
- 9.4% cumplieron con los criterios asociados con síntomas moderados o graves
- 49.7% de los usuarios casi diarios informaron algún nivel de síntomas de CUD
Inicialmente, los usuarios de cannabis médico parecían significativamente más propensos a informar síntomas relacionados con CUD que los usuarios no médicos. Los usuarios médicos informaron tasas más altas de tolerancia, antojos y clasificaciones de síntomas moderados a graves.
Pero entonces sucedió algo importante.
Cuando los investigadores ajustaron la frecuencia de uso de cannabis, casi todas las asociaciones entre el uso de cannabis médico y CUD desaparecieron. El aumento del riesgo se explicó en gran medida no por la razón por la que las personas usaban cannabis, sino por la frecuencia con la que lo usaban. En otras palabras, las personas que usaban cannabis diariamente o casi diariamente tenían una mayor probabilidad de informar síntomas asociados con CUD, independientemente de si usaban cannabis médicamente o recreativamente. Esa distinción es enormemente importante.
Por qué la frecuencia de uso es importante
El uso frecuente de cannabis ha sido reconocido durante mucho tiempo como uno de los predictores más fuertes de “patrones de uso problemático”. Esto no es exclusivo del cannabis. Muchas sustancias y medicamentos se vuelven más propensos a crear síntomas relacionados con la dependencia cuando se usan con frecuencia o consistentemente con el tiempo.
Los pacientes de cannabis médico a menudo son más propensos a usar cannabis con frecuencia porque están tratando afecciones en curso como:
- Dolor crónico
- Artritis
- Neuropatía
- Trastornos del sueño
- Ansiedad
- Síntomas relacionados con el cáncer
Alguien que maneja dolor severo puede usar cannabis varias veces al día de la misma manera que otro paciente toma medicamentos recetados diariamente. Esto crea un desafío en la investigación sobre cannabis porque las herramientas de diagnóstico para CUD no siempre distinguen entre la dependencia terapéutica y el comportamiento compulsivo perjudicial. Por ejemplo, un paciente que usa cannabis todas las noches para insomnio crónico puede desarrollar tolerancia con el tiempo mientras mantiene relaciones saludables, empleo y calidad de vida. Técnicamente, eso puede contribuir a un recuento de síntomas de CUD, incluso si la persona se desempeña bien.
Por qué esto puede no ser la imagen completa
El estudio ofrece una visión valiosa, pero hay varias razones por las que los hallazgos deben interpretarse con cuidado. Para empezar, la investigación se basó en datos de encuestas autoinformadas en lugar de evaluaciones clínicas. Los participantes informaron sus propios síntomas y hábitos de cannabis, lo que puede introducir inconsistencias o malentendidos.
Además, muchos criterios de diagnóstico de CUD se adaptaron originalmente de marcos utilizados para otras sustancias, incluyendo alcohol y opioides. El cannabis se comporta de manera diferente desde el punto de vista farmacológico, y algunos investigadores argumentan que las definiciones actuales pueden sobreestimar el uso problemático entre consumidores regulares, especialmente pacientes médicos.
El estudio también no examinó profundamente por qué los participantes usaban cannabis médicamente. Alguien que usa cannabis con mucha frecuencia mientras lucha contra los efectos secundarios de la quimioterapia o el dolor debilitante puede parecer estadísticamente similar a alguien que participa en un uso recreativo compulsivo excesivo, incluso si el contexto es dramáticamente diferente. Los investigadores mismos reconocieron que la frecuencia explicaba la mayoría de las diferencias de riesgo observadas entre usuarios médicos y no médicos.
Los adultos mayores y el uso de cannabis están cambiando
El uso de cannabis entre adultos mayores ha aumentado dramáticamente en la última década a medida que se expande la legalización y disminuye el estigma. Muchos adultos que una vez evitaron el cannabis ahora lo están explorando para el manejo del dolor, el apoyo al sueño o el bienestar general.
El estudio encontró que los adultos de 55 a 60 años mostraron asociaciones ligeramente más fuertes con síntomas moderados o graves de CUD en comparación con los adultos de 40 a 50 años. Los investigadores también observaron que las usuarias médicas femeninas parecían más propensas a informar síntomas de tolerancia después de ajustar la frecuencia de uso.
Estos hallazgos merecen una investigación más a fondo, pero no necesariamente prueban que el cannabis médico cause adicción a tasas anormalmente altas. En cambio, los hallazgos refuerzan la importancia del uso responsable de cannabis, la educación honesta del paciente y la atención individualizada.
Pensamientos finales: qué pueden sacar los consumidores
La mayor conclusión de esta investigación es que el uso frecuente de cannabis puede aumentar la probabilidad de desarrollar síntomas relacionados con la dependencia para algunas personas, independientemente de si el uso es médico o recreativo.
Esa conversación merece honestidad y matización, especialmente a medida que más adultos se vuelven hacia el cannabis para el manejo del dolor, el apoyo al sueño y el bienestar general. Para muchas personas, el cannabis representa una alternativa de menor riesgo en comparación con los opioides, las benzodiazepinas o otros medicamentos que pueden tener efectos secundarios graves y preocupaciones de dependencia. Pero al igual que cualquier sustancia utilizada regularmente, es importante abordar el cannabis de manera reflexiva y prestar atención a los hábitos personales y los niveles de tolerancia cambiantes con el tiempo.
El estudio también destaca un problema más grande dentro de la ciencia del cannabis. A medida que se expande la legalización y más adultos incorporan el cannabis a sus rutinas de atención médica, los investigadores y los médicos pueden necesitar mejores herramientas para distinguir entre el uso compulsivo perjudicial y el uso terapéutico consistente. Alguien que usa cannabis diariamente para el manejo del dolor crónico puede no encajar perfectamente en el mismo marco que alguien cuyo uso está interrumpiendo su vida, relaciones o responsabilidades.
En última instancia, esta investigación es menos sobre el miedo y más sobre la comprensión. El cannabis no es completamente libre de riesgos, pero tampoco se define con precisión por estereotipos obsoletos. A medida que la investigación continúa evolucionando, las conversaciones más productivas se centrarán en la educación, el uso responsable, la atención individualizada y una comprensión más clara de cómo el cannabis afecta a diferentes personas en diferentes etapas de la vida.
Referencias:
1. Yvonne M. Terry-McElrath, Megan E. Patrick, Riesgo de trastorno por uso de cannabis entre adultos de mediana edad que informan uso médico y no médico de cannabis, 2019–2024, Drug and Alcohol Dependence, Volumen 284, 2026, 113178, ISSN 0376-8716, https://doi.org/10.1016/j.drugalcdep.2026.113178












