Cultivo 101

¿Cuánto tiempo hemos utilizado plantas psicoactivas?

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Las plantas psicoactivas han sido parte de la historia humana durante miles de años. Desde rituales ceremoniales hasta remedios medicinales y experiencias espirituales, las plantas con propiedades que alteran la mente han dado forma a prácticas culturales, religiosas y de curación en todo el mundo. Pero, ¿exactamente cuánto tiempo hemos estado utilizando estas plantas y qué nos dicen los descubrimientos recientes sobre nuestra conexión ancestral con ellas?

Un estudio arqueológico innovador publicado en 2025 ha revelado la primera evidencia conocida del uso de plantas psicoactivas en la Península Arábiga, lo que hace retroceder la línea de tiempo casi 2.700 años. Esta nueva investigación no solo amplía nuestra comprensión de las prácticas etnobotánicas antiguas, sino que también nos invita a reexaminar la profundidad de la relación de largo alcance de la humanidad con la farmacopea de la naturaleza, incluyendo productos básicos como el cannabis.

Exploraremos qué hace que una planta sea psicoactiva, cuánto tiempo han estado utilizando los humanos el cannabis y qué nos dice el último descubrimiento en la Arabia de la Edad de Hierro sobre nuestro conocimiento ancestral de la medicina de plantas.

¿Qué hace que una planta sea psicoactiva?

Antes de adentrarnos en la línea de tiempo, es importante entender qué significa “psicoactivo”. Un compuesto psicoactivo es cualquier sustancia que, cuando se consume, altera la función cerebral, lo que resulta en cambios en la percepción, el estado de ánimo, la conciencia, la cognición o el comportamiento. Estos efectos pueden ser sutiles o profundos y varían mucho dependiendo de la planta, la dosis y el contexto de uso.

Las plantas psicoactivas incluyen:

  • Cannabis, particularmente el THC
  • Peganum harmala (ruda siria), que contiene alcaloides de harmala como la harmina y la harmalina
  • Hongos de psilocibina, que contienen psilocina y psilocibina
  • Bejuco de ayahuasca, rico en DMT
  • Amapolas de opio, que contienen morfina y codeína

Estas plantas se han utilizado no solo de forma recreativa, sino también ritual, medicinal y espiritual. Sus propiedades psicoactivas han desempeñado papeles clave en ceremonias religiosas, viajes chamánicos y sistemas de curación tradicionales durante milenios.

Cannabis: una de las plantas psicoactivas más antiguas conocidas

El cannabis es una de las plantas psicoactivas más documentadas en la historia humana. Los hallazgos científicos y arqueológicos han rastreado su uso hasta hace más de 2.500 años, y algunos sugieren aplicaciones aún más antiguas. Algunos ejemplos del uso de cannabis a lo largo de los años incluyen:

Asia Central antigua (alrededor del 500 a.C.)

Los arqueólogos encontraron braseros que contenían residuos de cannabis en sitios de entierro en las montañas del Pamir, lo que sugiere que se quemaba para inhalación durante rituales ceremoniales.

China (tan temprano como el 2700 a.C.)

Los textos de la medicina tradicional china atribuyen el uso de cáñamo al emperador Shen Nong, quien registró su potencial terapéutico.

India (período védico)

El texto sagrado Atharvaveda se refiere al cannabis como una de las “cinco plantas sagradas”, con usos relacionados con ritos religiosos y curación.

Oriente Medio y África del Norte

El cannabis se utilizó en la medicina islámica, y el hachís era una preparación común a partir del siglo X.

Estos registros muestran el cannabis como más que una planta; era una herramienta para la curación, la introspección y la trascendencia. Y a pesar de los esfuerzos de prohibición modernos en el siglo XX, la investigación de hoy continúa validando muchos de estos usos tradicionales.

Redescubriendo nuestro pasado psicoactivo: el avance de Peganum harmala

En mayo de 2025, un equipo de investigadores internacionales liderados por la Dra. Barbara Huber y la profesora Marta Luciani publicaron un estudio innovador que documentaba el uso más antiguo conocido de Peganum harmala como una planta psicoactiva fumigada. El descubrimiento provino del sitio de la Edad de Hierro de Qurayyah en el noroeste de Arabia Saudita, que data de hace casi 2.700 años.

Utilizando técnicas avanzadas de perfilamiento metabolómico, los investigadores analizaron los residuos químicos en dispositivos de fumigación de cerámica encontrados en entornos domésticos y comunitarios, como cocinas, patios y sótanos. Confirmaron la presencia de alcaloides de β-carbolina (harmina y harmalina) y compuestos relacionados encontrados en Peganum harmala, también conocida como ruda siria.

Estos alcaloides son conocidos por sus:

  • Efectos psicoactivos, particularmente cuando se combinan con otras plantas como el DMT
  • Propiedades medicinales, incluyendo usos antimicrobianos, antiparasitarios y antiespasmódicos
  • Potencial de mejora del estado de ánimo, posiblemente utilizado para la claridad mental, el bienestar emocional o el enfoque espiritual

Aunque el propósito exacto de la fumigación sigue siendo desconocido, el contexto sugiere un papel multifuncional que combina la salud, el ritual, el control de plagas y el bienestar espiritual.

Importancia cultural de las plantas psicoactivas

Mientras que muchos hoy asocian las plantas psicoactivas con el uso recreativo o contracultural, en el pasado se les respetaba como herramientas de conocimiento y curación en sociedades antiguas. Desde los rituales de ayahuasca en la Amazonia hasta los chamanes fumadores de cannabis en Asia Central, estas plantas se consideraban puertas a otros reinos de conciencia y se utilizaban deliberadamente y a menudo con orientación ritual.

Los hallazgos de Qurayyah respaldan aún más la idea de que los humanos antiguos tenían una relación íntima y bien informada con su entorno, particularmente con las plantas que alteran la mente que ofrecía. Su uso probablemente estuvo incrustado en:

  • Ceremonias espirituales
  • Tratamiento y prevención de enfermedades
  • Purificación de espacios (por ejemplo, fumigación para la higiene o la santidad)
  • Ayuda para el estado de ánimo y la salud mental

Lo que llama la atención es cómo las líneas entre la medicina, el ritual y la vida diaria estaban mucho más borrosas en contextos antiguos que en nuestros marcos farmacológicos modernos.

Qué nos enseña el pasado sobre el futuro

A medida que la ciencia sigue redescubriendo las propiedades curativas y psicoactivas de las plantas que han sido conocidas por culturas antiguas, estamos presenciando un resurgimiento del interés en la medicina basada en plantas y la etnobotánica. La legalización del cannabis, el renacimiento psicodélico y el creciente apoyo a la medicina integrativa son parte de este despertar moderno.

El estudio de Qurayyah es más que una nota histórica; es un recordatorio de que nuestros antepasados estaban profundamente conscientes de los poderes medicinales y psicológicos de las plantas, y que la ciencia moderna apenas comienza a ponerse al día.

Pensamientos finales: redescubriendo la sabiduría ancestral en la era moderna

La curiosidad sobre cuánto tiempo hemos utilizado plantas psicoactivas abre la puerta a una comprensión más profunda de la cultura humana, la conciencia y la curación. A medida que descubrimos más sobre la relación de nuestros antepasados con estos aliados botánicos potentes, comenzamos a recuperar una parte de nosotros mismos que la sociedad moderna ha olvidado durante mucho tiempo.

En muchos sentidos, el futuro de la medicina basada en plantas no se encuentra solo en la innovación, sino en el redescubrimiento.

Sarah Schwefel es una periodista, analista de investigación, oradora y defensora de los pacientes. Después de mudarse para acceder al cannabis por su propia salud, se sumergió en la industria del cannabis y el cánnabis determinada a ayudarse mejor a sí misma y a otros pacientes. En 2020, se certificó en estudios de medicina endocannabinoide del American Journal of Endocannabinoid Medicine. Sarah utiliza su experiencia para educar y defender a través de sus escritos sobre varios temas, incluyendo la legislación y los beneficios que ofrece la medicina vegetal.